Lo que sí se es que cuando te vi, hulk el increíble pasó a ser un aprendiz, un montón de testosteronas surfearon mis venas y en cuestión de segundos estuve dispuesto a matar por tenerte, cruzar rompiendo las paredes hasta conseguirte, como un trofeo enviado desde el cielo, como un fruto prohibido para tentarme.
y abrazarte completamente con un solo brazo, y rozarte los hombros con mi mano libre, y contarte los abdominales con la lengua, y sentir como un mechón de tu pelo se deshace de mis dedos, como luchando para escapar, sin quererlo realmente. Te imagino fingiendo debilidad, pero en el fondo controlando la situación. Sabiendo cuando voy a detenerme haciéndome creer que nunca lo haré, que soy invencible.
Daniel Nuske

11 noviembre 2009 a las 20:46 |
Tioo, lo qe acabas de decir desde “fingiendo debilidad..” hasta el fin, es una realidad del dia a dia ..